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Las causas de los trastornos de la articulación temporomandibular son Biopsicosociales, teniendo en cuenta que las mismas pueden actuar de forma independientes o asociadas. Existen otras causas mecánicas que impiden o limitan una correcta función de la ATM, como trastornos congénitos o de crecimiento mandibular, desplazamientos de los discos articulares (fibrocartilagos) que se encuentran dentro de esa articulación, inflamaciones de cápsula y ligamentos, infecciones y tumores. Estadísticamente la afección mas común, es un “sindrome Miofacial”, un problema neuromuscular de los músculos masticadores, generalmente asociado al Bruxismo, en estos casos es común el uso de placas de descanso. Como en cualquier tratamiento médico, es fundamental un diagnóstico acertado, esto que parece sencillo en primera instancia, resulta un problema para los pacientes que se encuentran muchas veces con la sensación de “estar a la deriva” sin poder solucionar su afección. Esta situación se debe a que existen muy pocos profesionales auténticamente capacitados en esta materia. Por lo general se sugiere para el tratamiento de estos desordenes, no someterse a procedimientos costosos, innecesarios y sofisticados (reservados únicamente para casos excepcionales) los cuales, aplicados sin criterio pueden resultar ineficientes e irreversibles.

Con terapéuticas mas sencillas, la colaboración del paciente y un especialista ampliamente experimentado, se pueden obtener resultados que bridan un gran alivio. 


Las causas de los Desórdenes de ATM son Biopsicosociales

Las causas posibles frecuentemente están asociadas con uno o varios de los siguientes factores de riesgo:

. Estados emocionales alterados, estrés, ansiedad o tensión nerviosa.

. Hábitos dañinos o parafuncionales como el apretamiento de los dientes diurno o nocturno durante el sueño (bruxismo), morder compulsivamente uñas, cutículas y mascar chicles.

. incorrecta alineación y contacto entre los dientes inferiores y superiores.

. Desplazamiento o posición anormal de la articulación mandibular o del fibrocartílago que se encuentra dentro de la misma.

. Inflamación articular.

. Lesión en la mandíbula o en el rostro.

. Movimientos defectuosos de la articulación mandibular.

. Apertura excesiva (hiperlaxitud) o apertura limitada de la mandíbula.

. Tensión de los músculos de la mandíbula.

. Infecciones.

. Tumores.